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Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la presentación de la Estrategia Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia ‘De Cero a Siempre’

Bogotá, 21 de febrero de 2011

“Son muchos los temas que requieren hoy de la Unidad Nacional que tanto hemos promovido en este gobierno.
He explicado que ese concepto significa la unión de esfuerzos, de todos los sectores, alrededor de los grandes temas en los que debemos trabajar como país.

¡Y qué tema puede haber más importante para una nación que el bienestar de sus niños!

Garantizar sus derechos hoy no sólo es un mandato constitucional sino una clara decisión política de nuestro gobierno.

Porque repito: no hay nada más urgente –¡nada más urgente!– que proteger a nuestra niñez.

Óscar Wilde decía que ‘la mejor manera para hacer buenos a los niños es hacerlos felices’ .

No es sólo una frase bonita de un escritor.

En nuestro caso, se trata de un reto como país, un reto que nos lleva a revisar todas las políticas y estrategias de atención que hoy tenemos, inicialmente frente a los niños más pequeños.

De la trascendencia de este desafío puede dar fe el profesor James Heckman, Premio Nobel de Economía, quien no sólo ha hecho grandes aportes a esta ciencia, sino que ha llamado la atención sobre la urgencia de invertir en la primera infancia para lograr el desarrollo.

El profesor Heckman –quien hoy nos honra con su presencia– nos concederá el privilegio de escucharlo, para que podamos recoger sus aportes y observaciones, los mismos que ha plasmado en varios libros y en cientos de artículos que resaltan la necesidad de cultivar el capital más importante de todos, que es el capital humano.

Leí recientemente una entrevista suya en la que trata el tema de la primera infancia.

De acuerdo con el profesor Heckman, si la sociedad interviene en la edad temprana, puede mejorar la capacidad cognitiva y socioemocional de los niños menos favorecidos, así como su salud.

Explica el profesor que actuar a tiempo fomenta la escolaridad, reduce la delincuencia, promueve la productividad de la fuerza laboral y disminuye el número de embarazos entre las adolescentes.

Como buen economista, argumenta que actuar así es rentable para cualquier pueblo.

Permítanme citar sus frases textuales:

‘Los remedios que se aplican tardíamente para compensar la desventaja inicial suelen ser costosos e ineficaces. Desde el punto de vista de la economía, es mucho más eficaz prevenir los problemas humanos que tratar luego de remediarlos’.

De hecho, Pitágoras –hace más de 2.500 años– decía:

'Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres'.

Nosotros creemos firmemente en la importancia de la niñez temprana; sabemos del valor que tiene para la sociedad el reconocerlos como sujetos de derechos.

Por eso presentamos hoy –nada menos que con la presencia de un experto de la talla del profesor Heckman– nuestra ‘Estrategia de Atención Integral en Primer infancia: DE CERO A SIEMPRE’.

La meta para el cuatrienio

Nuestra meta para los próximos cuatro años es brindar esa atención integral a 1’200.000 niños de poblaciones vulnerables.

Así está consignado en nuestro Plan Nacional de Desarrollo.

Cumplir con ese objetivo significa una inversión de 5,6 billones de pesos para este cuatrienio.

Es una cifra muy superior –casi tres veces más– a los casi 2 billones de pesos que se invirtieron en los últimos cuatro años.

Es más, como una demostración de nuestro compromiso y de la importancia que damos a esta estrategia para la primera infancia, quiero anunciarles que –de esos dólares que le incautamos al narcotráfico hace un par de meses, ciento y pico millones de dólares– 25 millones van directamente a ser invertidos en este programa.

Este es un primer 'case'. 25 se fueron para Colombia Humanitaria.

¡Vamos a invertir 25 como un primer 'case' para promover nuestro capital humano en el momento definitivo de sus vidas, que es la primera infancia!

Porque queremos que en el Gobierno esto se entienda que es y seguirá siendo durante los próximos cuatro años, prioridad.

Los tres pilares de la Prosperidad Democrática –que hemos definido en el marco del Plan Nacional de Desarrollo– están también orientados a los niños: me refiero a nuestros objetivos de tener más empleo, más seguridad y menos pobreza.

Alrededor de esos ejes emprendimos reformas y trazamos objetivos en todas las áreas.

¿Cómo se traduce eso en el bienestar y la calidad de vida de la niñez?

Se traduce, inicialmente, en la comprensión de una visión INTEGRAL de la atención para los niños y sus familias.

Está demostrado con creces que las acciones aisladas y desarticuladas, las que sólo mejoran algunos aspectos de la vida de la población, no generan ningún impacto social o el impacto es marginal, es mínimo

Por eso trabajar por la primera infancia implica avanzar en diferentes frentes, sin descuidar ninguno.

Significa conseguir los recursos para un servicio integral de salud, que beneficie la atención prenatal de la madre gestante, el seguimiento al crecimiento y desarrollo del bebé, su vacunación y –algo muy importante– su identificación.

También significa condiciones adecuadas de vivienda, acceso a agua potable, una familia con empleo y en actividades productivas, un espacio educativo pertinente, una excelente nutrición, y unos espacios alegres, verdes y seguros.

Nuestro Plan de Desarrollo, en este sentido, es una gran apuesta nacional para erradicar la pobreza extrema, disminuir las brechas, respetar las diferencias y minimizar la inequidad social, que toma como punto de referencia la Primera Infancia.

Y esto debe entenderse como una responsabilidad compartida y esto es muy importante, porque esto es no solamente el Estado, es también la familia; la familia y la sociedad civil.

Unidad Nacional

Ahí es donde entra como anillo al dedo la Unidad Nacional.

La Unidad Nacional debe ser la forma como –a partir de una política de primera infancia unificada, coherente con los compromisos internacionales que tiene el país, y con el interés y la solidaridad de todos los sectores– logremos cambiar la realidad de nuestros niños.

Necesitamos de todos, desde sus respectivos roles y compromisos.

Porque todos tenemos algo que aportar, algo que decir, pero principalmente algo que transformar en nuestras vidas para lograr este gran propósito.

Cada gobernante, cada maestra, cada padre o madre de familia, cada profesional de la salud está invitado a participar en este llamado.

Quiero destacar el apoyo que hasta ahora hemos tenido de los organismos de cooperación internacional, así como de la banca multilateral.

En particular, quiero agradecerles al BID, al doctor Luis Alberto Moreno (Presidente), que ha estado tan comprometido; al Banco Mundial, e invitarlos a que nos sigan acompañando en este gran propósito que hemos asumido como un compromiso de toda la Nación, de todo el país.

Es imprescindible que sumemos la voluntad y el esfuerzo de todos –a nivel nacional e internacional– para darles cuidados integrales a nuestros pequeños.

También quiero resaltar –y me siento orgulloso por eso– el compromiso que ha asumido mi señora María Clemencia en este tema, al que le ha dedicado no sólo su gran esfuerzo y gran desvelo –anoche hasta muy tarde me tuvo muy despierto preguntándome sobre su discurso–, sino que lo ha puesto en el centro de su corazón y de sus objetivos.

Ella siempre ha tenido –y eso me consta– una especial debilidad por los niños. Por los de ella, por los nuestros, mejor dicho, pero por todos los niños. Y creo que aquí está es sacando a relucir ese aspecto de su vida que ojalá se traduzca para que todos los niños de Colombia tengan un buen trato.

Igualmente, el trabajo de todas las entidades y oficinas del Gobierno que se han volcado para aportar y vincularse con esta iniciativa.

Porque Unidos lo Hacemos Mejor.

Decía Gabriela Mistral –Nobel chilena de Literatura– que ‘ el futuro de los niños es siempre hoy, porque mañana será tarde’.

No vamos a detenernos un solo segundo en el desarrollo de esta política por la primera infancia que hoy ponemos en marcha.

Queremos que ese país que soñamos –y por el que trabajamos mañana, tarde y noche– sea una realidad desde ahora para nuestros niños, para estos valiosos seres humanos que comienzan a vivir y a aprender de la mano de nosotros, los adultos.

Actuemos juntos para tener cada día mejores y más felices pequeños colombianos y futuros ciudadanos.

Ellos no sólo son nuestra cosecha de mañana.

ELLOS SON NUESTRA URGENTE REALIDAD DE HOY.

Y POR ESO TENEMOS QUE ACTUAR.

Muchas gracias”.

 
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