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consejería niñez y adolescencia
Sala de Prensa
por María Clemencia Rodríguez de Santos

Palabras de la señora María Clemencia Rodríguez de Santos al intervenir en el Taller para Alcaldes y Gobernadores Electos

Bogotá, 14 de diciembre de 2011

La Primera Infancia es una etapa crucial en el desarrollo del ser humano. Según evidencias científicas, se demuestra que si bien el desarrollo humano es un proceso continuo que se da a lo largo de la vida, las bases sobre las cuales se irán complejizando las capacidades, habilidades y potencialidades humanas se sientan en los primeros años de vida.

Durante el primer año de vida, funciones básicas como la visión y la audición, así como procesos relacionados con el desarrollo del lenguaje y las funciones cognitivas y superiores alcanzan un nivel muy alto de desarrollo. Es en este momento y no en otro donde todo esto sucede. Por eso es fundamental actuar con oportunidad para garantizar un adecuado desarrollo infantil en nuestros niños y niñas.

De otra parte, estudios económicos demuestran que la inversión en esta etapa de la vida tiene la mayor tasa de retorno social, gracias a su incidencia en el mejoramiento de las condiciones de salud, educación, nutrición, habitabilidad y ejercicio de la ciudadanía, entre otras dimensiones.

Diversos estudios sobre la tasa de retorno de la inversión en educación del capital humano, como los realizados por el doctor James Heckman, Premio Nobel en economía, evidencian que este retorno es mayor cuando la inversión se ha realizado en los primeros años.

De esta manera, toda inversión que se concentre en mejorar las condiciones de atención en los primeros años de vida, reduce las necesidades de gasto requeridas para garantizar el cumplimiento de los derechos en etapas posteriores de la vida.

Colombia ha mostrado durante los últimos años avances importantes en materia de desarrollo social. Aun así, el camino que falta por recorrer para lograr condiciones de vida digna y de calidad para nuestros niños y niñas es largo y requiere del concurso y compromiso de todos.

Según datos de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN) del 2010, para la Primera Infancia en Colombia tenemos lo siguiente:

  • Uno de cada diez niños presenta bajo peso al nacer.
  • Una de cada cinco mujeres adolescentes ya son madres.
  • La lactancia materna exclusiva, la cual según la Organización Mundial de la Salud, debe ser hasta los en los primeros 6 meses, bajó de 2.2 meses en el 2005 a 1.8 meses en el 2010, presentado serías diferencias en las diferentes regiones del país.
  • Uno de cada cinco niños no tienen completo su esquema de vacunación.
  • Sólo uno de cada cuatro niños en condición de vulneración reciben algún tipo de atención integral.
  • La desnutrición crónica en niños menores de 5 años o retraso en el crecimiento pasó del 15.9% en el 2005 al 13.2% en el 2010. Esto quiere decir que en Colombia hoy UNO de cada OCHO niños menores de cinco años presentan desnutrición crónica.
  • Hoy UNO de cada CUATRO niños menores de 4 años, presenta Anemia, una condición que puede deteriorar la maduración del cerebro, afectar la concentración, la capacidad de aprendizaje, aumentar riesgo de retardo mental y el crecimiento físico.

Situaciones como éstas, son las que nos llevan a plantear que la necesidad de cambiar la realidad de nuestros niños y niñas es urgente. Se requiere asegurar que la población infantil cuente con las condiciones humanas, materiales y sociales para favorecer el desarrollo de sus habilidades, capacidades y potencialidades.

Para asumir este gran reto, hoy contamos con el respaldo de diversos instrumentos de carácter internacional y nacional nos dan entorno a los derechos de los niños y las niñas.

La Convención sobre los Derechos del Niño, la Constitución Política de Colombia y el Código de Infancia y Adolescencia, hacen explícito la prevalencia de los Derechos de los niños y niñas, así como la corresponsabilidad que debe existir entre la familia, la sociedad y el estado, para garantizar su disfrute e inmediata restitución ante condiciones de vulneración de los mismos.

En esta misma línea, el Plan Nacional de Desarrollo PROSPERIDAD PARA TODOS, hace explícito dentro de sus propósitos la reducción de la pobreza y la atención integral a la primera infancia como pilares fundamentales en el desarrollo social del país.

Hemos venido trabajando fuertemente en el diseño de una estrategia que nos permita realmente como país, avanzar en la integralidad de la atención a la primera infancia, en un marco de calidad y oportunidad.

Queremos convocarlos, dentro de esa gran responsabilidad que como gobernante constituye ser el representante y la voz de las necesidades de su comunidad, a que hagan visibles e incluyan a los niños y niñas en primera infancia en sus propósitos y prioridades de gobierno.

Es por esta razón que hoy de manera especial, queremos compartir con ustedes una de las mayores apuestas del gobierno Nacional en estos propósitos de lograr una sociedad más equitativa y con menos desigualdad social. Se trata de la Estrategia DE CERO A SIEMPRE.

La Estrategia Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia “De Cero a Siempre” es un conjunto de acciones planificadas de carácter nacional y territorial, dirigidas a promover y garantizar el desarrollo infantil de las niñas y los niños de primera infancia, a través de un trabajo unificado e intersectorial, que desde la perspectiva de derechos y con un enfoque diferencial, articula y promueve el desarrollo de planes, programas, proyectos y acciones para la atención integral que debe asegurarse a cada niña y cada niño, de acuerdo con su edad, contexto y condición.

La invitación que les hace la Estrategia es entonces a que, en su calidad de gobernantes, realicen las gestiones que les permitan organizar la atención dirigida hacia las niñas y los niños de primera infancia de su comunidad.

Esta atención debe ser integral, articulada y con calidad, para que realmente responda al propósito central de estas acciones que es lograr el desarrollo infantil de la población en Primera Infancia del país.

Si cada uno se encarga de promover estas acciones desde el nivel local, municipal, distrital, departamental y nacional, lograremos una gran movilización social en todas nuestras comunidades y daremos pasos importantes a ese gran reto que es la superación de la pobreza y el bienestar de nuestros niños.

La atención Integral que promueve la Estrategia DE CERO A SIEMPRE, es un proceso que implica transformaciones en tres aspectos diferentes. La forma como pensamos y concebimos a nuestros niños y niñas, la forma como prestamos la atención, y la forma como organizamos nuestra gestión.

Frente a la visión de la niña y el niño, la Estrategia parte de reconocer la integralidad en su ciclo vital, en sus dimensiones humanas y como sujeto de derechos. Esto significa asumir que las niñas y los niños son diversos, tienen intereses y necesidades particulares, cuentan con capacidades y potencialidades propias y que cumplen un papel activo en su desarrollo y en el de su comunidad. Así mismo, reconocer que sus derechos son universales, indivisibles, interdependientes, irreversibles, progresivos, exigibles e irrenunciables.

La atención es integral cuando se organiza en función de los niños y las niñas; cuando está presente en los territorios y escenarios específicos en donde trascurre su vida cotidiana, es decir, llega al hogar, a los centros de salud, a los centros desarrollo infantil y a los espacios públicos. Está dirigida a garantizar el pleno ejercicio de sus derechos y reúne las condiciones para asegurar que sea disponible, accesible, de calidad, incluyente y sostenible para todas y todos de acuerdo con su edad, contexto y condición.

La gestión integral cuando, en lugar de obrar cada entidad aisladamente y sin contexto, se logra que la labor de cada uno de los actores –ya sea público o privado– se desarrolle de manera armónica, es decir, con coordinación y corresponsabilidad.

La integralidad en la gestión donde se involucra no solo a los sectores del Estado como salud, educación, cultura, bienestar y planeación, entre otros, sino también a los diversos actores de la sociedad civil, como organizaciones no gubernamentales, la academia, la empresa privada y la comunidad en general.

Es una convocatoria a una gran acción colectiva a favor de garantizar el desarrollo integral de las niñas y niños en su primera infancia, donde cada actor involucrado debe reconocer la importancia central de su papel, y poner al servicio del proceso sus saberes, su estructura institucional, sus acciones, sus recursos y capacidades, así como su apertura para hacer el cambio que pedimos.

La Estrategia promueve la construcción de una gestión solidaria, en la cual los recursos, las responsabilidades y los procesos interactúan entre sí y ocurren con la oportunidad requerida para garantizar que los niños y niñas gocen a plenitud de sus derechos.

Todo este esfuerzo está enfocado hacia el logro de 10 REALIZACIONES en la vida de cada niño y cada niña de primera infancia en nuestro país. Es decir que:

  1. Nace en una familia que le desea, le planea y se prepara para su crianza.
  2. Cuenta con padres, madres o cuidadores principales que ponen en práctica pautas de crianza que favorecen su desarrollo temprano.
  3. Es valorado y monitoreado en su crecimiento y desarrollo.
  4. Vive y disfruta del nivel más alto posible de salud.
  5. Se encuentra en un estado nutricional adecuado.
  6. Cuenta con la posibilidad de crecer en ambientes que favorecen y potencian su desarrollo.
  7. Expresa sus sentimientos, ideas y opiniones en sus escenarios cotidianos y estas son tenidas en cuenta.
  8. Cuenta con registro civil de nacimiento.
  9. Permanece en ambientes seguros y protegidos.
  10. Crece en un contexto que promociona sus derechos y actúa ante la exposición a situaciones de riesgo o vulneración.

Este horizonte deseado sólo será una realidad si en efecto todo lo anterior sucede en la vida de cada niño y cada niña.

Este escenario sólo será posible si contamos con ustedes, y la Estrategia de Cero a Siempre brinda las herramientas que les permitirá asumir este compromiso y guiarlos para su implementación.

La primera de ellas es la necesidad de contar con una ruta de atención integral, que traza el camino de acciones estratégicas y sus relaciones, a través de las cuales se asegura el logro de las realizaciones para cada niña y niño de primera infancia. Estas acciones van desde el momento mismo de la concepción hasta lograr que el niño continúe su ciclo dentro del sistema educativo formal a los 5 años de edad.

Aquí hay un mensaje que es muy importante. En esta ruta de atención integral TODOS los sectores aportan lo que les corresponde. Solo si se tienen acciones de salud, de nutrición, de educación, de registro civil, de vacunación, de protección y de desarrollo de potencialidades podemos hablar de integralidad.

La Estrategia de Cero a Siempre diseñó unos lineamientos técnicos unificados que permiten orientar a sus equipos técnicos y operativos para la implementación de la atención integral de calidad a la primera infancia en el territorio.

Para asegurar la calidad de estas atenciones se definieron unos criterios y estándares para la prestación de los servicios que se ofrecen en los diferentes escenarios en donde transcurre la vida de las niñas y los niños, como, por ejemplo, los centros de salud, los servicios directos al hogar, los centros de desarrollo infantil y los espacios públicos.

Para que usted pueda poner en marcha la estrategia y garantice que todo esto suceda para cada uno de los niños y las niñas de su territorio, se desarrolla una herramienta informática que permita recopilar la información requerida y actualizarla periódicamente, con respecto a las atenciones y el cumplimiento de las realizaciones en cada uno de ellos.

Colombia ya logró cubrir a nivel nacional el 24.6% de niñas y niños atendidos con algunos criterios de integralidad. La meta del Plan de Desarrollo es llegar al menos a 1.200.000 atendidos de forma integral de acuerdo con las directrices de la Estrategia ‘De Cero a Siempre’.

La posibilidad de garantizar condiciones que permitan el desarrollo de los niños y niñas en cada municipio depende, en buena parte, de la meta que cada uno de ustedes defina en su plan de desarrollo como atención integral.

Usted tiene, durante los cuatro años de su mandato, una tarea trascendental para el desarrollo de los niños y las niñas de su región, para la cual es valioso fundar propósitos ambiciosos, de largo plazo y de carácter estructural.

Espero que cada uno de ustedes incluya de manera prioritaria la promoción del desarrollo integral de las niñas y los niños desde su primera infancia y la garantía plena de sus derechos.

Mi llamado es para que actuemos conjuntamente por la Primera Infancia, el presente y futuro de nuestro país. Entre todos podemos transformar a Colombia.

Muchas gracias”.

 
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